Cine de Marruecos

Aunque el Norte de África, y por supuesto Marruecos, tiene una trayectoría cinematográfica más larga que los países de Africa subsahariana, en este país del Magreb, la producción de películas no empieza de manera más o menos firme hasta la llegada de la independencia, en 1956.
   
Efectivamente, una de las películas que Marruecos independiente ofreció al mundo fue Le fils maudit, de Mohamed Ousfour (1958). A lo largo de la década de los sesenta, los cineastas marroquíes empezaron a prodigarse en obras de gran calidad, como son La route du kif (1966) y Vaincre pour vivre (1968) ambas de Mohamed Tazi; Quand murissent les dattes, de Abdalaziz Ramdani y Larbi Bennani (1968); y Soleil de printemps, de Latif Lahlou (1969). Los temas de la mayoría de estas películas tratan sobre todo la dificultad de la immigración campesina en las grandes ciudades marroquíes; también tratan diferentes cuestiones s