La producción de cereales, que aumenta un 36 por ciento en la campaña 2008-09, mejora la calidad de vida rural y anima a poner en marcha nuevos planes de ampliación de hectáreas destinadas a las cosechas. La clave: un Gobierno cercano al pueblo y alejado de las corruptelas. Es la primera batalla que le gana al hambre; un primer 'gol' que deja 'el marcador' en Burkina: 1, Hambre: 0
La campaña 2008-09 puede convertirse en una de las mejores de la década para Burkina Faso, a tenor de las previsiones anunciadas por el Concejo de Ministros y de las que la prensa nacional se ha hecho eco. Se estima que las cosechas de cereales llegarán a las 4.213.000 toneladas, es decir, un incremento del 36 por ciento, respeto de la campaña anterior.
De confirmarse este magnífico dato habrá un excedente de 717.000 toneladas de cereales por encima del consumo nacional. El aumento de producción alcanza a todos los cultivos ya que, solamente las plantaciones de arroz efectuadas en octubre se han incrementado un 242 por ciento.
El ministro de Agricultura ha manifestado que, "desde el Gobierno, vamos a trabajar para que tanto productores como consumidores saquen provecho de esta buena campaña agrícola". De confirmarse los datos, Burkina habrá dado un salto cuantitativo y cualitativo de importancia, respecto de la situación que atravesaba tan sólo hace ocho meses.
Hay que recordar que este país de África occidental, sin salida al mar y con más de 13 millones de habitantes, tuvo una temporada de lluvias muy corta en 2007, lo que significó una reducción de la producción agrícola. Por otra parte, las grandes inundaciones de más 40.000 hectáreas en 20 provincias, ese mismo año, provocaron pérdidas en el sector y pusieron a más de 100.000 personas, especialmente niños, en peligro de desnutrición y problemas de salud.
El Gobierno y las entidades internacionales, entre las que figura en Grupo del Banco Mundial, no dudaron ni un momento en evaluar la magnitud y el impacto de estos desastres, para poner en marcha un conjunto de acciones que sacaran al país de la crisis. Desde del pasado febrero hasta mayo, se implementó un programa de emergencia para mitigar inmediatamente el impacto de estos desastres, en particular, sobre los más vulnerables.
El programa busca asegurar que los niños permanezcan en la escuela, que no se deteriore la salud de las poblaciones más débiles y que los campesinos tengan posibilidades de producir alimentos para alimentar a sus familias y obtener recursos económicos con las ventas del sobrante.
3.500 toneladas de semillas
Para lanzar la campaña agrícola de 2008, el programa de emergencia distribuyó 3.500 toneladas de semillas mejoradas de mijo, sorgo, maíz, alubias y arroz entre 140.000 familias de 302 comunidades rurales. Esta ayuda se llevó a cabo, una vez reestructurado el proyecto comunitario de desarrollo rural, a través de los responsables de las poblaciones.
Al comienzo de la temporada de plantación los productores en las dos comunidades rurales de Tanghin-Dassouri y Konki Ipala recibieron 11,5 toneladas de semillas mejoradas cada uno. La selección de familias receptoras fue realizada por los consejos de los poblados, quienes tuvieron en cuenta la situación económica del los agricultores y el impacto de las inundaciones en sus tierras.
Junto con la entrega de semillas, el Gobierno recurrió a ingenieros, instructores y conocedores del sector para que asesoraran a los agricultores en la siembra, ya que una de las mejores bazas que podría jugar el campesinado en esos primeros meses de 2008 era realizar una siembra temprana.
La rápida reacción gubernamental y la transparencia en la gestión política y económica encontraron grandes aliados en un campesinado que ha seguido todas las indicaciones, y ha cumplido su compromiso con los donantes de semillas y conocimiento. El resultado está a punto de confirmarse con ese 36 por ciento de incremento de las cosechas.
Animados por esta mejora en la calidad de vida, el Gobierno de Burkina ha puesto en marcha otras alternativas para que a medio y largo plazo se aumente y diversifique la producción agrícola. Además, ha iniciado la mejora de la gestión poscosecha del algodón y la provisión de semillas mejoradas de esta materia prima.
Algunos organismos como la Corporación Financiera Internacional (IFC), institución afiliada del Grupo del Banco Mundial, y el sector privado se esfuerzan por diversificar la agricultura, a la vez que se elabora un nuevo proyecto que apoya la estrategia del Gobierno para la seguridad alimenticia a más largo plazo, que se pondrá en marcha el año próximo.